jueves 1 de marzo de 2012

Gracias, hasta pronto

Bueno amigos, hasta aquí hemos llegado. Para quien no lo haya oído ayer, dejo Onda Cero ya que tras casi dos temporadas vuelve la persona a la que estaba sustituyendo.

Ha sido una grata experiencia y he aprendido muchas cosas, sobre todo a soportar las críticas. He conocido gente estupenda, he conocido en persona a gente con la que me reía sentado en el sofá de mi casa siendo un niño. Soy un privilegiado. Quizá eché en falta conocer más macizorras, pero todas en un saco no caben.

(ojo, que vienen los agradecimientos)

Todo esto se lo debo a El Monaguillo. Él me rescató cuando estaba en una de las peores etapas de mi vida y me metió en esa pajarería infame que es La parroquia. Gracias Sergio.

Y gracias también a Arturo González-Campos por sus consejos y por la lección de entereza y amor por su trabajo que, por avatares de la vida, me dio al poco de conocerle.

Y sobre todo quiero darle las gracias a Gemma Ruiz, que es quien se ha hecho cargo de mí todo este tiempo. Quien me daba de comer y quien me sacaba a hacer mis necesidades. Gracias de corazón por haberme soportado, de mi parte y de la de mi madre. Te guardo aprecio eterno, ya lo sabes.

Gracias también a José Luis Salas por asumir el riesgo de dejarme un micrófono en el No son horas y por si esto fuera poco, darme una sección. Hay que tenerlos cuadraos.

Gracias a mis coleguitas de deportes Raulete, Rafa, Óscar, Gómez y mi querido Collatore que me han dado mucho cariño en este tiempo y son gente muy válida.

Y gracias también a Antonio, el camarero, que me hacía unos bocadillos cojonudos.

Y gracias a las de la limpieza por recoger toda nuestra basura. Y a los de seguridad por protegernos. Y al conductor del autobús que me traía de vuelta a casa. Y a mis compañeros de piso. Gracias también a San Judas Tadeo, a San Marcos de Corcubión, a la virgen de las Cabezas de San Juan y a Bertín Osborne por su música. De corazón, gracias a todos.

Bueno, dicho esto, vayamos al grano: Si tenéis ropa que se os haya quedado pequeña o ya no uséis, escribidme a alexfidalgo@enelparo.com y yo iré a buscarla a donde me digáis. Obviamente agradecería también alimentos, por ejemplo, paquetes de arroz, macarrones o latas de fabada asturiana. Cualquier cosa será bien recibida. También podéis hacer vuestras donaciones vía PayPal. Hoy por mí, mañana por ti.

De todas formas, como ayer me fui de la radio a las 5 y pico de la mañana y no había nadie, he mangado bastante material de Onda Cero por el que creo que puedo sacarme un pico al menos para ir tirando.

Os espero en la línea 10 de metro con mi acordeón. Hasta pronto amigos.

P.D: Y por supuesto, gracias a la audiencia, que sois los verdaderos sufridores. Sois mu bonicos.

sábado 28 de enero de 2012

Tragedia en A Coruña

Qué triste lo acaecido en A Coruña. Como escribió ya mi buen amigo Ángel Varela en Facebook, es especialmente amargo el hecho de que tres valerosos policías hayan perdido la vida por la irresponsabilidad de un chaval. Pero el mar gallego enfadado no entiende de héroes, sólo sabe engullir. Lo peor queda en tierra, en los corazones arañados de tres familias que de la noche a la mañana han perdido un pedazo enorme de alma. Y eso ya no se repara. Ya no se cura. Como mucho el tiempo puede poner un parche en la herida que de poco sirve. Todo mi ánimo y mi cariño para esas familias.

lunes 17 de octubre de 2011

Calor y comida

De lunes a viernes duermo entre cartones y periódicos viejos en un banco del parque de la Soledad. Me caliento con el vino de mis proyectos e ilusiones. Triste y solo, desdichado vagabundo. El frío se sumerge en mi sangre, intruso, viajando por cada rincón de mi cuerpo. Y en ese preciso instante aparecen los fantasmas y campan a sus anchas por las mil estancias de mi cabeza. Sombras, ruidos, murmullos, caras... Me asustan, me escupen, me arañan. Me hunden en un enorme pozo de mierda que a veces está a punto de devorarme y borrarme la sonrisa de por vida. El ibuprofeno me masajea las cervicales, pero es inútil. En estos momentos tengo ganas de marcharme. Lejos. Jodidamente lejos. Y convertirme en un mero recuerdo, una imagen pasajera y borrosa de alguien que llamó a tu puerta. No vivo en la calle, muerto de frío, gratuitamente. Vivo en la calle tiritando porque es la única manera de mantenerme unido a ti.

Es entonces cuando llega el fin de semana y enfundado en un esmoquin de paz duermo en la mullida cama de un hotel de cinco estrellas, tapado hasta la nariz. Como un niño. En calma. Delicioso placebo que me saca del fango y me eleva a las más altas cumbres en un abrir y cerrar de ojos. Me emborracho con el dulce licor de tus besos con el miedo permanente a la resaca que sé que durará otros cinco días. Déjame parar el tiempo. Déjame alargar este efímero momento de felicidad absoluta.

No soy igual que el resto. No tienes aún ni puta idea de quién soy. Sí, soy un vagabundo. Pobre en sonrisas, rico en lágrimas. Pero los vagabundos tenemos la mirada limpia, puesto que no anhelamos caprichos estúpidos como la mayoría de la gente. Sólo deseamos calor y comida, nada más. Una caricia. Un beso. Un vínculo. Si yo no te hago daño a ti, no vengas tú a patearme mientras trato de dormir entre cartones y periódicos viejos, muerto de frío, en mi banco del parque de la Soledad.

No soy nada de lo que me prometí. No soy nada de lo que imaginé. Me he quedado a medio camino... Ahora sólo quiero volver a madrugar porque tengo clase. Quiero que me vuelva a despertar mi madre. Quiero tostadas, zumo y Nesquik para desayunar. Quiero calor y comida.

viernes 8 de julio de 2011

Esto es Artatak

Me gustaría hacer una presentación original de esto, pero no tiene presentación posible. Mi última mierda:



Próximamente, si Dios quiere como decía mi abuela, estrenaré mi nueva web. Era la que pretendía promocionar con el vídeo, pero bueno, que lo terminé antes ¡Basta ya de explicaciones! Adiós.

jueves 26 de mayo de 2011

Mi teoría sobre la creación


Adán fue antes que Eva porque el hombre es el boceto de Dios. La mujer es el cuadro final, hermoso y listo para ser expuesto. Y ya está.

sábado 30 de abril de 2011

De cuando me caigo

Y naufragué en el aire, nadé en un mar de tensión, me hice una balsa de lágrimas, remé con el corazón; sentí el viento en la cara, surqué el cielo como un corsario, me acurruqué en tu regazo, rompí en mi mano tu rosario. Recordé mi infancia, la felicidad pasajera, entendí mi esencia ahogado en esta bañera; de páginas de letras de líricas de estigmas, nunca nada es gratis yo me fundo como en magma... es un enigma. Sácame de aquí, no doy pie en el lodazal, vine hoy por ti, no me pienso marchar; tengo la espalda reventando de males de ojo, soy tranquilo y vuelo bajo, yo no siembro esos enojos. A veces me empapo de licor por volver a ser un niño, vuelvo a sentir el rubor vuelvo a reclamar cariño; soy tan estúpido y patético que me escupo en los espejos, que temo quién seré cuando el tiempo me haga viejo. Los amigos y las sonrisas son oxígeno para este buzo que reza esta pieza con la tinta que ahora cruzo... gracias a aquellos que recogen estas letras y las mudan a sus vidas, porque cada uno de mis versos busca casa de acogida.



Para aquellos que tengáis Twitter, estoy en @Alex_Fidalgo ¡Follow me!