Ha sido una grata experiencia y he aprendido muchas cosas, sobre todo a soportar las críticas. He conocido gente estupenda, he conocido en persona a gente con la que me reía sentado en el sofá de mi casa siendo un niño. Soy un privilegiado. Quizá eché en falta conocer más macizorras, pero todas en un saco no caben.
(ojo, que vienen los agradecimientos)
Todo esto se lo debo a El Monaguillo. Él me rescató cuando estaba en una de las peores etapas de mi vida y me metió en esa pajarería infame que es La parroquia. Gracias Sergio.
Y gracias también a Arturo González-Campos por sus consejos y por la lección de entereza y amor por su trabajo que, por avatares de la vida, me dio al poco de conocerle.
Y sobre todo quiero darle las gracias a Gemma Ruiz, que es quien se ha hecho cargo de mí todo este tiempo. Quien me daba de comer y quien me sacaba a hacer mis necesidades. Gracias de corazón por haberme soportado, de mi parte y de la de mi madre. Te guardo aprecio eterno, ya lo sabes.
Gracias también a José Luis Salas por asumir el riesgo de dejarme un micrófono en el No son horas y por si esto fuera poco, darme una sección. Hay que tenerlos cuadraos.
Gracias también a José Luis Salas por asumir el riesgo de dejarme un micrófono en el No son horas y por si esto fuera poco, darme una sección. Hay que tenerlos cuadraos.
Gracias a mis coleguitas de deportes Raulete, Rafa, Óscar, Gómez y mi querido Collatore que me han dado mucho cariño en este tiempo y son gente muy válida.
Y gracias también a Antonio, el camarero, que me hacía unos bocadillos cojonudos.
Y gracias a las de la limpieza por recoger toda nuestra basura. Y a los de seguridad por protegernos. Y al conductor del autobús que me traía de vuelta a casa. Y a mis compañeros de piso. Gracias también a San Judas Tadeo, a San Marcos de Corcubión, a la virgen de las Cabezas de San Juan y a Bertín Osborne por su música. De corazón, gracias a todos.
Bueno, dicho esto, vayamos al grano: Si tenéis ropa que se os haya quedado pequeña o ya no uséis, escribidme a alexfidalgo@enelparo.com y yo iré a buscarla a donde me digáis. Obviamente agradecería también alimentos, por ejemplo, paquetes de arroz, macarrones o latas de fabada asturiana. Cualquier cosa será bien recibida. También podéis hacer vuestras donaciones vía PayPal. Hoy por mí, mañana por ti.
De todas formas, como ayer me fui de la radio a las 5 y pico de la mañana y no había nadie, he mangado bastante material de Onda Cero por el que creo que puedo sacarme un pico al menos para ir tirando.
Os espero en la línea 10 de metro con mi acordeón. Hasta pronto amigos.
P.D: Y por supuesto, gracias a la audiencia, que sois los verdaderos sufridores. Sois mu bonicos.


